El duelo y los niños

¡Holaaaaaa! 😊 

Hoy os vengo a hablar de un tema un poco más duro. Voy a hablar del duelo, especialmente centrado en los niños, ya que al ser futuros docentes o pedagogos, seguramente nos vamos a encontrar muchas situaciones en las que los niños estén pasando por una situación de duelo, y nos van a surgir muchas preguntas. Además, me parece que es un tema muy importante, ya que aunque es un tema del que la gente no le gusta hablar, el duelo forma parte de la vida de todos, y es necesario tratarlo. Por eso, en esta entrada al blog, quiero centrarme en el tema del duelo y algunas de sus características. 

En primer lugar, quiero recalcar que los niños también viven el duelo. Muchas veces no somos conscientes e intentamos alejar y ocultar a los niños de esas situaciones para evitarles el sufrimiento. Sin embargo, no nos damos cuenta de que los niños se dan cuenta de las situaciones y los cambios que se producen en el entorno y que ellos también pasan por esa situación de miedo, confusión, tristeza, etc. 

Muchas veces, cuando pensamos en el duelo, se nos viene a la mente, el duelo por la muerte de un ser querido; pero en realidad, el duelo puede tener diversas causas. En el caso de la muerte, puede ser por enfermedades terminales, accidentes de tráfico, abuelos que mueren, mascotas que dejan de ser compañeros, etc. Pero también hay otros tipos de duelos generados por la separación de los padres o las familias, por inmigración, adopción, etc. 

Para que un niño pueda tener un correcto proceso de duelo, deben enseñarle a abordar la vida, es decir, enseñarle a perder y a ganar, a renunciar y poseer, a tener y a ceder… De esta forma, cuando llegue el momento de duelo, el niño sabrá (aunque sea de mejor manera) renunciar y aceptar la situación que está viviendo.
Por otro lado, también es de gran importancia enseñar a vivir a los niños. Está demostrado, que a veces, los padres al educar a sus hijos, producen distorsiones cognitivas. Estas son patrones de pensamiento o acciones que originan creencias maladaptativas y que provocan que el niño sienta inquietud y desconcierto. Como dice en el libro El duelo y los niños “para aprender a vivir hay que aprender a aceptar las pérdidas, y para aprender a aceptar las pérdidas es necesario enseñar a vivir”.

Hay diferentes actitudes que pueden llevar a cabo los padres que favorecerán los futuros procesos de duelo de los niños. Algunas son: expresar las emociones en familia, escuchar activamente a los niños, no interrumpir ni enjuiciar a los niños mientras hablan, comprender el momento personal de cada niño, reconocer los propios errores, etc.
Una de las claves es la comunicación. Esta debe ser abierta, es decir, se debe escuchar al otro y darle su espacio para que exprese sus emociones y comprender sus sentimientos y aceptarlos. Además, hay que darles tiempo, invitarles a hablar cuando quieran y puedan, estar cerca emocionalmente de ellos. 

Cuando un ser querido muere, al niño hay que transmitirle una serie de aspectos sobre la muerte que debe comprender, siempre con delicadeza. En primer lugar, hay que dejarle claro que la muerte es irreversible, permanente. En segundo lugar hay que informarle de que la muerte se identifica por la desaparición de las funciones vitales. Por último, que la muerte es universal, es decir, que todos debemos morir. Esto es de gran importancia para que el niño pueda comprender bien qué significa la muerte.

Los niños, al pasar por el duelo, lloran. Bermejo dice: <<las lágrimas son expresión de amor>>. Por ello, hay que evitar decirle al niño que no llore, ya que es como pedirle que no sienta. El niño, al igual que el adulto, necesita expresar su pena. No es recomendable decir cosas como: tienes que ser fuerte, no tienes que llorar, a tu papá/mamá/hermano… no les gustaría verte llorar, etc.

Ahora, voy a centrarme más en el duelo de la pérdida de un ser querido, ya que es más común de lo que pensamos.
El duelo es una forma natural de expresar dolor y es necesario, ya que es una manera de sanar un corazón que siente pena por la pérdida de un ser querido.
José Carlos Bermejo, autor y religioso camilo, dice: <<El duelo es un indicador de amor, como el modo de vivirlo es también de la solidaridad y del reconocimiento de nuestra limitación y disposición al diálogo… El duelo es esa experiencia de dolor, lástima, aflicción o resentimientos que se manifiesta de diferentes maneras, con ocasión de la pérdida de algo o de alguien con valor significativo>>.

La sociedad huye del tema de la muerte constantemente, ya que no deja de ser un tema tabú, pero el proceso de duelo es de gran importancia, y que, como dice Ezequiel Sánchez: <<Elaborar el duelo consiste en aprender a pensar sin culpa sobre la pérdida, expresar los sentimientos que ésta provoca, compartiéndolos en un clima de respeto y sin obsesiones, analizar las consecuencias de dicha pérdida está suponiendo para el superviviente y poner en práctica conductas tendentes a afrontar la vida en toda su riqueza. y esto lo hacen muchas personas sin especiales ayudas externas>>.

Cada niño va a tener un proceso de duelo diferente, ya que por un lado depende de la etapa evolutiva del niño; y por otro, cada uno tiene una situación, ambiente, familia, cultura, experiencias diferentes. Por lo que cada uno puede afrontar la pérdida de manera distinta.

En cuanto a las etapas evolutivas:
-Primera etapa (nacimiento-2, 3 años). No conocen el concepto de muerte, no saben qué significa. Sin embargo, con esta edad, los niños pueden encontrarse en duelo, ya que perciben la ausencia del padre o madre y se dan cuenta de los cambios que se producen. Lo manifiestan con llantos, protestas, intranquilidad y desapego. 

-Segunda etapa (3-6 años). Para que comprenda la muerte, el niño debe haber elaborado su identidad personal y ser capaz de distinguir el yo del tú. Además, a esta edad ya es capaz de diferenciar entre lo animado (vivo) y lo inanimado. Poco a poco, van comprendiendo lo que significa el tiempo. A esta edad, piensan que la muerte es temporal; piensan que sus padres nunca morirán; si les dicen que el ser querido está en el cielo, buscan la manera de ir hasta allí; etc. Además, hacen muchas preguntas.

-Tercera etapa (6,7-11 años). Van comprendiendo la muerte de una manera diferenciada, según las edades que componen la etapa. Ya comprenden que la muerte es parte de la experiencia humana, pero lo ven como algo lejano. Sin embargo, a lo largo de la etapa, van dándose cuenta de que les puede pasar a sus seres queridos y a él mismo. 

-Cuarta etapa (12 años). Ya entiende el significado del tiempo como medida y el transcurso de la vida. Un adolescente en duelo necesita dar opiniones, teorías sobre el porqué, el cómo de la muerte y del más allá. Necesita que alguien le escuche o se interese por lo que él piensa. 



Una cosa que es muy buena para afrontar el duelo con los niños, son los cuentos. Por eso os recomiendo que vayáis al blog de Bea Delgado, en el que habla de cuentos para el tiempo de duelo. ¡Es muy interesante! Os dejo el enlace por aquí: Blog de Bea D.

A mí me ayudó mucho un cuento que se llama Llora corazón, pero no te rompas. Con este cuento, me di cuenta de que muchas veces, al recordar, llorarás, pero poco a poco, también sonreirás. 


Muchas gracias por llegar hasta aquí. ¡Hasta la próxima! 👋



(Para esta entrada, me he basado en el libro El duelo y los niños, de Consuelo Santamaría)


Comentarios

  1. Que tema tan necesario Jimena, me ha gustado mucho como lo has tratado y creo que como futuros profesores tendríamos que prestar más atención a esto. Gracias por hablar de este tema.

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  2. Que bonito Jimena, es un tema que apenas se trata pero a la vez es tan importante! Gracias por exponerlo en tu blog .

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  3. Gracias por hablar de estas cosas tan importantes, tu apoyo y manera de tratar estos temas seguro que ayudará a mucha gente. ¡Sigue así Jimena, y gracias!

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