El duelo y los niños

¡Holaaaaaa! 😊 

Hoy vengo con una entrada un poco más dura.

Hace poco me hablaron de una situación que me marcó mucho. Me contaron acerca de un niño que estaba en 2º de Primaria y que tenía un muy buen amigo. Este tenía una enfermedad muy grave, pero eso no le impedía ir al colegio, estudiar, jugar al fútbol e ir al parque como todos los demás niños.
Hace poco, este amigo falleció.
Al niño le afectó muchísimo y pensé en lo duro que debía ser el duelo por el que estaba pasando.

Por lo tanto, al ver lo difícil que es, he querido hacer una entrada un poco más dura, al hablar del duelo causado por la muerte.

Foto: Pinterest - Dkarolina

Además, al ser futuros docentes o pedagogos, seguramente nos vamos a encontrar muchas situaciones en las que los niños estén pasando por una situación de duelo, y nos van a surgir muchas preguntas.
Es un tema muy importante, y aunque a mucha gente no le gusta hablar de ello, el duelo forma parte de la vida de todos, y es necesario tratarlo. Por eso, en esta entrada al blog, quiero centrarme en el tema del duelo y algunas de sus características. 

En primer lugar, quiero recalcar que los niños también viven el duelo. Muchas veces no somos conscientes e intentamos alejar y ocultar a los niños de esas situaciones para evitarles el sufrimiento. Sin embargo, no nos damos cuenta de que los niños se dan cuenta de las situaciones y los cambios que se producen en el entorno y que ellos también pasan por esa situación de miedo, confusión, tristeza, etc. 

Para que un niño pueda tener un correcto proceso de duelo, deben enseñarle desde el principio a abordar la vida, es decir, enseñarle a perder y a ganar, a renunciar y poseer, a tener y a ceder…
Por otro lado, también es de gran importancia enseñar a vivir a los niños. Como dice en el libro El duelo y los niños “para aprender a vivir hay que aprender a aceptar las pérdidas, y para aprender a aceptar las pérdidas es necesario enseñar a vivir”.

Hay diferentes actitudes que pueden llevar a cabo los padres que favorecerán los futuros procesos de duelo de los niños. Algunas son: expresar las emociones en familia, escuchar activamente a los niños, no interrumpir ni enjuiciar a los niños mientras hablan, comprender el momento personal de cada niño, reconocer los propios errores, etc. Una de las claves es la comunicación. Esta debe ser abierta, es decir, se debe escuchar al otro y darle su espacio para que exprese sus emociones y comprender sus sentimientos y aceptarlos, dándoles el tiempo que necesiten.

Durante el proceso de duelo, los niños lo pasan muy mal. Una manera de llevarlo a cabo es llorar. Pero esto no es malo, Bermejo dice: <<las lágrimas son expresión de amor>>. Por ello, hay que evitar decirle al niño que no llore, ya que es como pedirle que no sienta. El niño, al igual que el adulto, necesita expresar su pena. No es recomendable decir cosas como: tienes que ser fuerte, no tienes que llorar, a tu papá/mamá/hermano… no les gustaría verte llorar, etc.

El duelo es una forma natural de expresar dolor y es necesario, ya que es una manera de sanar un corazón que siente pena por la pérdida de un ser querido.
José Carlos Bermejo, autor y religioso camilo, dice: <<El duelo es un indicador de amor, como el modo de vivirlo es también de la solidaridad y del reconocimiento de nuestra limitación y disposición al diálogo… El duelo es esa experiencia de dolor, lástima, aflicción o resentimientos que se manifiesta de diferentes maneras, con ocasión de la pérdida de algo o de alguien con valor significativo>>.

La sociedad huye del tema de la muerte constantemente, ya que no deja de ser un tema tabú, pero el proceso de duelo es de gran importancia, y que, como dice Ezequiel Sánchez: <<Elaborar el duelo consiste en aprender a pensar sin culpa sobre la pérdida, expresar los sentimientos que ésta provoca, compartiéndolos en un clima de respeto y sin obsesiones, analizar las consecuencias de dicha pérdida está suponiendo para el superviviente y poner en práctica conductas tendentes a afrontar la vida en toda su riqueza. y esto lo hacen muchas personas sin especiales ayudas externas>>.

Cada niño va a tener un proceso de duelo diferente, ya que por un lado depende de la etapa evolutiva del niño; y por otro, cada uno tiene una situación, ambiente, familia, cultura, experiencias diferentes. Por lo que cada uno puede afrontar la pérdida de manera distinta.

Hay que tener en cuenta que al niño hay que transmitirle una serie de aspectos sobre la muerte que debe comprender, siempre con delicadeza. En primer lugar, hay que dejarle claro que la muerte es irreversible, permanente. En segundo lugar hay que informarle de que la muerte se identifica por la desaparición de las funciones vitales. Por último, que la muerte es universal, es decir, que todos debemos morir. Esto es de gran importancia para que el niño pueda comprender bien qué significa la muerte.

Una cosa que es muy buena para afrontar el duelo con los niños, son los cuentos. Por eso os recomiendo que vayáis al blog de Bea Delgado, en el que habla de cuentos para el tiempo de duelo. ¡Es muy interesante! Os dejo el enlace por aquí: Blog de Bea D.

A mí me ayudó mucho un cuento que se llama Llora corazón, pero no te rompas. Con este cuento, me di cuenta de que muchas veces, al recordar, llorarás, pero poco a poco, también sonreirás. 

Foto: puzzlefactory

Muchas veces nos va a resultar muy difícil llevar a cabo un proceso de duelo. Sin embargo, yo creo que lo mejor es recordar. Al principio duele mucho, y ese dolor no se va, pero poco a poco, cuando te acuerdes de esa persona a la que quieres tanto, además de llorar, también sonreirás.
Ahora, cuando pienso en los seres queridos que he perdido, sonrío y me río mucho, ya que recuerdo tantas cosas que había pasado con ellos, que lo único que me sale decir es: Gracias. Siento una enorme gratitud por poder haber pasado esos buenos momentos con ellos y poder recordarlos.
Por ello, me parece que muchas veces, lo mejor es recordar y sonreír al hacerlo, ya que como dice la película de Disney Coco, la muerte no es el final del vínculo. Siguen vivos en la memoria, las historias, en lo que nos enseñaron, etc. Recordar es un acto de amor y muchas veces lo mejor es vivirlo con los demás, acompañando y escuchando.


Si queréis saber más acerca del duelo y los niños, podéis hacerme las preguntas que queráis, y si no, me he basado en el libro: El duelo y los niños, de Consuelo Santamaría. En él se habla sobre los diferentes tipos de duelo y cómo lo viven los niños dependiendo de la etapa evolutiva en la que se encuentren.


Muchas gracias por llegar hasta aquí. Espero que os haya servido de ayuda ¡Hasta la próxima! 👋

Comentarios

  1. Que tema tan necesario Jimena, me ha gustado mucho como lo has tratado y creo que como futuros profesores tendríamos que prestar más atención a esto. Gracias por hablar de este tema.

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  2. Que bonito Jimena, es un tema que apenas se trata pero a la vez es tan importante! Gracias por exponerlo en tu blog .

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  3. Gracias por hablar de estas cosas tan importantes, tu apoyo y manera de tratar estos temas seguro que ayudará a mucha gente. ¡Sigue así Jimena, y gracias!

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