REFLEXIÓN: UN RECORRIDO POR EL BLOG
Holaaa. En esta última entrada, voy a realizar un recorrido por todo lo que ha sido para mí realizar este blog, cómo lo he vivido y todo lo que he aprendido.
Cuando en clase nos dijo Sergio que teníamos que realizar un blog, me asusté. No porque no me apeteciera, sino porque pensar en alguna idea que me gustase, escribir sobre ello y que los demás pudiesen verlo, me daba mucha vergüenza.
Cuando en la clase de práctica tuvimos que empezar con nuestro blog, no hacía más que mirar y mirar los blogs que Sergio había puesto en el aula virtual. No se me ocurría qué poner. Fue cuando quedaban 10 minutos para hablar con los compañeros cuando ya supe qué poner. De ahí surgió la primera entrada de mi blog: Sobre mí. Escribí todas las cosas que me gustaban, ya que de algún modo, pensé que todo eso podría estar relacionado con la educación y la pedagogía y podría hablar sobre aquellas cosas en las entradas del blog.
Empecé a escribir, pero no sentía que el blog fuese algo mío. Cuando empezamos a hablar con los demás compañeros, me asusté otra vez, ya que vi que casi todos los compañeros tenían más o menos el rumbo de sus blogs, de qué iban a tratar, y yo no tenía ni idea de qué hablar.
Cuando pasaron unas semanas, se me ocurrió de qué podía tratar mi primera entrada. Decidí hablar sobre un libro que me había leído: El profesor de Auschwitz. Pensé que esto podía relacionarlo con la primera clase que tuvimos, ya que normalmente no pensamos en lo que pasa con la educación cuando en la Segunda Guerra Mundial estaban en los campos de concentración. Cuando fui a escribirlo, me bloqueé mucho, ya que no paraba de pensar en que había gente que iba a leerlo y me daba mucha vergüenza que pudiesen encontrar fallos, que no les gustase, etc. No obstante, recordé lo que siempre hablo con una amiga que tengo del colegio al que iba: “Hay que ser uno mismo. No te tienes que preocupar por lo que digan los demás”. Gracias a esta amiga, pierdo la vergüenza y comienzo a ser yo misma, por lo tanto me decidí a escribir la entrada.
Pensé: “Yo hago la entrada, que es de algo que me gusta. Si a alguien no le gusta, que no lo lea, pero yo voy a hablar de lo que me parece importante”.
Por lo tanto, comencé a hacer la entrada y comenté todo lo que me parecía relevante.
Foto: La Casa del Libro
Ahí empecé a coger más confianza con el blog.
Un día, pensé en escribir acerca del duelo, ya que es algo que he vivido muy de cerca debido a la muerte de mi padre. Cogí el libro El duelo y los niños y cuando me lo leí, empecé a escribir el blog. Aquí tuve un gran problema, ya que escribí una entrada muy larga y no me daban ganas de leerla ni a mí. Además, Sergio dijo en clase que el blog debía ser algo personal, algo que muestre quién eres. Por lo tanto, decidí añadir al final de la entrada una reflexión personal acerca del duelo y quitar algunas partes. Por otro lado, hablé con Bea Delgado, ya que cuando tenía casi terminada mi entrada, vi que había hecho ella una entrada acerca de los cuentos que pueden ayudar en el momento del duelo, por lo que decidimos conmentarnos mutuamente en las entradas.
Más tarde, cuando vi un documental en mi parroquia acerca del perdón, decidí hablar sobre ello, ya que me parece que es un tema muy importante que deberíamos tratar como docentes en nuestras clases. Para esta entrada, pedí que varias personas me contasen lo que significa para ellos el perdón, para así añadir una reflexión final y poder hacer que mi blog fuese también de las personas que participaron.
Foto: Copilot
La siguiente entrada que hice fue acerca de la IA, ya que me pareció un tema muy importante del que hablar. Para ella, hice un cuestionario para alumnos y otro para docentes. Para esta entrada utilicé la IA, pidiéndole que me interpretase los datos. Con ello, redacté la entrada y fijándome en el tema que vimos en la tercera clase, hablé tanto de las posibilidades de la IA como de sus riesgos.
Foto: Shutterstock
Por último, un día fui a La Casa del Libro para comprarme el último libro del Capitán Alatriste de Arturo Pérez-Reverte. Cuando lo cogí, me acordé de las comunidades de práctica, ya que de cierto modo, pensé en Íñigo Balboa como un novato que cada vez pasa a formar un papel más importante en la comunidad de Alatriste.
Foto: Abro la puerta y miro
Por lo tanto, aunque al principio me costó mucho comenzar con el blog y me haya desesperado pensando que era mucho trabajo, he podido aprender:
-A ser yo misma.
-A poder encontrar en mi día a día contenidos de clase.
-A entender que la educación puede estar en todas partes: en libros que leo en mi día a día, en el duelo, en el acto de pedir perdón y ser perdonado, en la Inteligencia Artificial, etc.
-A redactar mis ideas y experiencias.
-A entender que no siempre tengo que empezar con todas las ideas claras, que lo importante es confiar en el proceso.
-A aprender a contrastar información, a realizar cuestionarios en los que quiero sacar información concreta, etc.
-A ver que la Inteligencia Artificial, si se usa adecuadamente, se le puede sacar mucho potencial.
-A repasar el temario que íbamos viendo en clase.
-Además, a partir de los blogs del resto de compañeros también he aprendido muchas cosas, ya que he visto que en la clase hay una gran variedad de estilos y gustos, y poder leer los blogs de cada uno de ellos, me han aportado aprendizajes muy importantes. He podido darme cuenta de lo bonito que es que cada uno sea diferente, que todos nos esforcemos en el blog y mostremos lo que nos gusta. Me ha parecido que cada blog tenía su propia personalidad y los temas que tratan eran muy importantes.
Me ha gustado mucho hacer este blog y me parece que he aprendido muchas cosas. Me ha dado pena tener que terminar, ya que estos últimos días han sido en los que se me han ocurrido más ideas. No obstante, me quedó con las entradas que ya he hecho y todo lo que he aprendido con ellas.

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